Cuando vea que su hijo comienza a tener dificultades para pronunciar palabras, puede ser preocupante. Esto es especialmente cierto si su hijo, que anteriormente no tenía dificultad para hablar, ahora ha comenzado a tartamudear repentinamente por razones desconocidas.

Felizmente, aproximadamente el  setenta y cinco por ciento de los niños que muestran signos de este tipo de comportamiento del habla eventualmente se recuperarán. Sin embargo, eso no minimiza el nivel de preocupación que experimentan las familias una vez que el comportamiento comienza a surgir.

¿CUÁNDO ACEPTAR LA TARTAMUDEZ COMO PARTE NORMAL DEL DESARROLLO Y CUÁNDO PREOCUPARSE?

Cuando los niños aprenden a comunicarse, muchos experimentarán algunas formas de interrupción del habla durante su desarrollo. La mayoría de estos episodios a menudo se pasan por alto y se consideran un patrón de desarrollo normal.

En esos casos, el discurso no suena forzado, por lo general no hay conciencia por parte del niño y el flujo de la conversación no parece estar seriamente impedido.

No obstante, la tartamudez es bastante diferente y generalmente ocurre aproximadamente al mismo tiempo. Las características del habla no son equivalentes, aunque es posible que el niño aún no demuestre ningún nivel de conciencia.

Todos estos comportamientos generalmente ocurren cuando los niños adquieren las habilidades complejas involucradas con aprender a hablar. También es aproximadamente al mismo tiempo cuando surgen otros conjuntos de habilidades de desarrollo complejas y en constante expansión, como por ejemplo caminar, ir al baño, etc. Se cree que la culminación de todas estas nuevas habilidades a la vez ejerce la presión suficiente sobre el sistema de desarrollo general del niño como para provocar algún tipo de colapso.

Ese colapso parece tener un mayor impacto en la producción del habla, ya que muchos sistemas diferentes deben interactuar juntos para dar cuenta de todos los componentes necesarios que subyacen en la forma en que se produce el habla.

En la mayoría de los casos, la diferencia entre lo que se considera tartamudo y no tartamudo a menudo es hecha por los propios padres. Los padres a menudo son muy precisos al identificar aquellos comportamientos que no parecen típicos.

A continuación se muestra una lista de los comportamientos que se consideran tartamudeados en comparación con los que no lo son.

COMPORTAMIENTO NO TARTAMUDO

Algunos comportamientos no tartamudos son las vacilaciones entre palabras, por ejemplo decir “quiero un poco de … agua”, las interjecciones, por ejemplo “uh”, las revisiones dentro de los enunciados, por ejemplo “el perro está … los perros están jugando”, repeticiones de frases, por ejemplo “quiero … quiero ir”

COMPORTAMIENTO TARTAMUDO

Algunos comportamientos tartamudos son las repeticiones de palabras más de una vez, por ejemplo decir “yo yo yo … quiero una manzana”, las repeticiones de sonidos, por ejemplo “m m m … mi”, las prolongaciones de sonidos, por ejemplo “yyyo … estoy en mi ccc … casa”, bloques vocales en los que no sale sonido, por ejemplo “M mi nombre es … M Marc”.

REACCIONES EMOCIONALES A LA TARTAMUDEZ

Además de darse cuenta de cómo suenan las deficiencias de tartamudeo, también es muy importante estar al tanto de cualquier reacción emocional que su hijo pueda demostrar en respuesta a su tartamudeo.

Aquí presentaré algunas reacciones emocionales que pueden ser motivo de preocupación.

La conciencia de dificultad para hablar, frustración por tartamudeo, vergüenza al hablar, negarse a hablar con extraños por miedo a tartamudear.

También, los comportamientos de evasión, por ejemplo, movimientos anormales durante el habla, como sacudir o parpadear con fuerza, asentir con la cabeza o usar muchas palabras de relleno.

CUANDO PERSISTE LA TARTAMUDEZ EN LOS NIÑOS

La mayoría de los niños tienden a recuperarse de la tartamudez. Determinar la diferencia entre un niño que tartamudea y un niño que simplemente está pasando por una etapa de desarrollo puede ser confuso.

Estos son algunos factores que pueden indicar que el niño tiene un mayor riesgo.

Los antecedentes familiares de tartamudez, la edad de inicio (si el niño comenzó a tartamudear después de los tres años y medio), el tiempo desde el inicio (si el niño ha tartamudeado durante más de un año),  el sexo (los hombres son tres a cuatro veces más propensos que las mujeres a persistir en la tartamudez), el habla es difícil de entender con muchos errores de sonido.

LA VARIABILIDAD EN LA TARTAMUDEZ

Es importante tener en cuenta que la tartamudez es muy variable en su naturaleza y frecuencia entre los niños e incluso dentro del niño mismo.

Si bien en realidad hay cierta superposición entre un niño pequeño que tartamudea y uno que está pasando por el período de desarrollo, existen diferencias muy evidentes. Sin embargo, un área de similitud es el impacto de las influencias ambientales en la fluidez.

Todos los niños generalmente tendrán más dificultades para hablar sin problemas bajo ciertas condiciones, por ejemplo, cuando se le interrumpe, al ordenar o dirigir a otra persona, al responder a una solicitud para cambiar su propia actividad, al contar una historia o proporcionar una narrativa, o cuando está emocionado o cansado.

Asimismo, los niños a menudo muestran más tartamudez durante las vacaciones, días festivos y visitas de familiares.

¿CÓMO AYUDAR AL NIÑO?

Diagnosticar la tartamudez puede ser difícil, ya que la tartamudez es un trastorno complejo y ningún niño tartamudea de la misma manera. Para los niños que continúan tartamudeando, el tratamiento temprano puede reducir sustancialmente y, a veces, eliminar su tartamudeo.

La terapia del habla es el tratamiento más efectivo, y hay diferentes tipos disponibles, dependiendo de cada niño y familia. Además de trabajar en las habilidades del habla de un niño, la terapia también puede ayudar a construir la confianza del niño en la comunicación. Las familias y los pacientes reciben asesoramiento y se les brinda apoyo durante todo el proceso de la terapia.

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